Cuando emerge una nueva tecnología, siempre hay un periodo de adaptación. El gran boom de la inteligencia artificial empezó en 2022, con el primer planteamiento de DALL-E, la IA generativa de OpenAI. De ahí hemos avanzado hasta tener a nuestra disposición ChatGPT, un modelo de lenguaje que ha demostrado tener un potencial gigantesco, mucho más que cualquier chatbot al que estábamos acostumbrados.
Las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial son gigantescas, pero hay ciertos sectores donde ha creado más dolores de cabeza que otra cosa. En todo lo relacionado con el arte, la IA acaba en un valle un poco extraño, donde ha habido un debate candente desde el primer momento. En EEUU se decretó que las imágenes generadas con IA no pueden tener derechos de autor, pero dado se generan en base a propiedades intelectuales… ¿dónde se traza la línea? Hay muchas dudas, es un asunto peliagudo.
Los videojuegos no se escapan del debate. Un desarrollador llamado Simon Carless subió a Steam recientemente un videojuego que había desarrollando utilizando la IA, y su propuesta fue rechazada por Valve. Resulta que la empresa actualizó su política recientemente y ahora no admite juegos cuyos assets artísticos hayan sido generados con inteligencia artificial. Esto fue lo que respondió Valve a la consulta de Carless, que el desarrollador subía a Reddit censurando el nombre de su juego:
«Después de revisarlo, identificamos propiedad intelectual en XXXXX que parece pertenecer a uno o más terceros. En particular, XXXXX contiene assets de arte generados por inteligencia artificial que podrían contener o originarse en base a material perteneciente a terceros. Como la propiedad legal de dicho arte generado por inteligencia artificial no está clara, no podemos aprobar tu juego mientras contenga estos activos, a menos que puedas demostrar que posees los derechos de toda la propiedad intelectual de los datos usados en el entrenamiento de la IA para crear los assets de tu juego.»
La IA ofrece un montón de posibilidades a nivel creativo, pero parece que Steam prefiere tomar la ruta más cauta. Se me ocurre que, para los mundos generados de manera procedural, la IA podría abrir unos horizontes completamente nuevos pero…¿está la IA contribuyendo al arte si «reordena» assets creados por humanos de determinada manera? Todavía quedan muchas preguntas por responder, y nadie, ni siquiera Steam, parece tenerlo completamente claro.
