Los lanzamientos sorpresa durante QuakeCon se han convertido en una tradición que, aunque esperada cada año, siempre logra generar emoción. Nunca sabemos exactamente qué nos deparará, aunque a veces surgen filtraciones justo antes del evento. Desde que esta costumbre comenzó en 2021 con el primer Quake, hemos visto seguir la saga con Quake II, colecciones de Doom y, ahora, la esperada compilación de Heretic + Hexen. Dos spin-offs de fantasía de los clásicos Doom que toman la fórmula conocida y nos enfrentan a demonios de otra naturaleza. Ambos juegos reflejan la herencia de los primeros Doom, pero también muestran la evolución tecnológica y artística del estudio Raven, que con el tiempo se consolidaría como un referente en el mundo de los FPS, con títulos posteriores como Soldier of Fortune, Jedi Knight II, Elite Force, Quake 4 o Wolfenstein.

Todo comenzó con Heretic en 1994, seguido por Hexen: Beyond Heretic en 1995, que, manteniendo la base de su predecesor, introdujo cambios significativos. Si Doom era acción pura contra hordas de demonios, Heretic lo traslada a un mundo de fantasía. La ballesta reemplaza a la escopeta, y las armas cuerpo a cuerpo ganan protagonismo, pero la esencia tecnológica y jugable sigue siendo reconocible. Donde ambos juegos destacan es en la narrativa: más rica y estructurada, heredando la experiencia de Raven en RPG, te conviertes en un elfo guerrero que debe impedir la invasión demoníaca en un mundo lleno de mitología propia. Hexen eleva la propuesta, incorporando tres héroes con distintas habilidades (guerrero, clérigo y mago) y niveles menos lineales que permiten explorar mundos secundarios, resolver acertijos y usar objetos mágicos específicos según la clase elegida.

Su ambientación es más oscura y madura, con mazmorras y pasajes sombríos que aportan un tono diferente al de Heretic, aunque personalmente puede no resultar tan atractivo como su predecesor. Más allá de la nostalgia, esta colección ofrece mucho contenido: Heretic incluye la expansión inédita Faith Renewed, mientras que Hexen suma Deathkings of the Dark Citadel y la nueva Vestiges of Grandeur. En total, más de 117 niveles que prometen largas horas de juego, sumados a alrededor de 120 mapas de Deathmatch para revivir las LAN parties clásicas.

Bethesda y Nightdive Studios se encargaron de remasterizar estos clásicos, incorporando mejoras que van desde controles modernos y compatibilidad con gamepads hasta opciones de accesibilidad, guardado rápido, ajustes de armas y niveles, y soporte para mods integrados desde el menú. Todo ello sin perder la esencia original: gráficos más nítidos, posibilidad de jugar en 4K y hasta 120 fps, con la opción de escuchar la banda sonora original o una reinterpretación moderna a cargo de Andrew Hulshult.
The Review
Heretic + Hexen
Sí, hay detalles que evidencian sus más de 30 años de antigüedad, pero esta colección es un imprescindible para cualquier fan del género. Dos clásicos de acción-fantasía que ahora se disfrutan con mejoras sustanciales, nuevas expansiones y toneladas de contenido, capaces de transportarte tres décadas atrás y al mismo tiempo mostrar la evolución de los FPS a mediados de los 90.
