Metal Eden nos introduce en Moebius, una ciudad orbital distópica donde nada es seguro y cada sombra esconde un peligro. Aquí encarnamos a ASKA, un androide-clon enviado a una misión que combina infiltración, acción frenética y combate estratégico. El juego nos sumerge desde el inicio en un mundo de neones, organismos cibernéticos y conciencias transferidas a chips, con paisajes que alternan entre lo espectacular y lo aterrador. El combate se centra en el movimiento constante: disparos precisos, esquivar ataques, usar trampolines gravitacionales y explorar los niveles en busca de energía, escudos y municiones.

ASKA posee un poder especial para extraer núcleos de enemigos bio-mecánicos, que pueden lanzarse como bombas o usarse para ejecutar devastadores ataques cuerpo a cuerpo, como el Super Pugno. Cada núcleo tiene un límite temporal para evitar abusos, lo que obliga a planificar estratégicamente su uso. El arsenal y las habilidades de ASKA se complementan con tres ramas de mejoras que amplían tanto su capacidad ofensiva como sus movimientos, permitiendo enfrentarse a enemigos blindados y superar obstáculos con creatividad. La dificultad se mantiene desafiante, con niveles bien balanceados que recompensan la precisión y la estrategia, mientras que el modo Brutal ofrece un reto extremo para los más valientes.

Visualmente, Metal Eden es impresionante. Los entornos son monumentales, con plataformas gravitacionales, paredes magnéticas, puentes suspendidos y efectos de iluminación y partículas que aportan dinamismo a cada escenario. Aunque la interacción destructiva sea limitada, la acción se siente siempre intensa y fluida, incluso en consolas de generaciones anteriores como la PlayStation 5 estándar, gracias al sólido trabajo del Unreal Engine. Sin embargo, tras los primeros momentos de adrenalina, el juego tiende a volverse un poco repetitivo.

Las arenas y los enfrentamientos mantienen un ritmo alto, pero la novedad inicial se diluye ligeramente a medida que avanzamos. Aun así, esto no empaña la experiencia general: Metal Eden no reinventa el género, pero ejecuta con maestría todo lo que propone, ofreciendo un FPS futurista que mezcla velocidad, estrategia y estética cyberpunk de forma sobresaliente.
The Review
Metal Eden
Reikon Games da un paso adelante con Metal Eden: un juego que, aunque familiar en sus mecánicas, destaca por su ambientación, fluidez y diseño de combate, confirmando que el estudio polaco sabe cómo mantenernos al filo de la acción sin sacrificar estilo ni desafío.
