El survival horror sigue demostrando buena salud en 2026 con la llegada de I Hate This Place, título desarrollado por Rock Square Thunder e inspirado en el cómic homónimo de Kyle Starks y Artyom Topilin, el juego puede disfrutarse sin necesidad de conocer la obra original, ya que construye una historia clara y autosuficiente. La trama sigue a Elena, quien regresa junto a su amiga Lou a la granja donde creció para descubrir qué ocurrió con su madre, desaparecida años atrás. Un ritual sale mal y Lou desaparece, lo que obliga a la protagonista a internarse en tierras infestadas de horrores para encontrarla y revelar la verdad. El mundo abierto que rodea la granja combina bosques, búnkeres y lugares cargados de misterio, ofreciendo un entorno atractivo pese a su estructura narrativa bastante lineal.

En lo jugable, se trata de un survival horror isométrico con ciclo de día y noche. La exploración nocturna es especialmente peligrosa, ya que los enemigos se vuelven más agresivos y abundantes. El sonido es un elemento clave: cada paso genera onomatopeyas visuales que indican la intensidad del ruido, lo que obliga a moverse con sigilo y a medir cada acción para no alertar a las criaturas. El combate y la supervivencia no perdonan errores. La dificultad es elevada y la ausencia de guardado automático refuerza la tensión, ya que cada enfrentamiento puede terminar en una derrota costosa.




El sistema de crafting resulta esencial para avanzar, permitiendo fabricar armas, munición y objetos útiles a partir de planos que se encuentran explorando. Además, la granja funciona como base de operaciones donde se construyen estructuras para generar recursos con el paso del tiempo. Uno de los aspectos más destacados es su identidad visual, claramente inspirada en el lenguaje del cómic: desde el diseño de personajes hasta los efectos sonoros representados en pantalla. Esta estética lo diferencia de otros survival horror más realistas y le da una personalidad propia. La ambientación se ve reforzada por un buen trabajo de sonido y doblaje, que ayuda a construir una atmósfera inquietante y opresiva.
En el apartado técnico, la versión analizada presenta algunos problemas como caídas de framerate y errores en ciertos diálogos, donde partes del audio no se reproducen correctamente. Son fallos conocidos por los desarrolladores y que probablemente se solucionen con parches posteriores al lanzamiento. I Hate This Place es un survival horror sólido y con carácter propio. Su historia resulta interesante, su propuesta jugable funciona y ofrece alrededor de diez horas de experiencia intensa.
The Review
I Hate This Place
I Hate This Place es un survival horror sólido y con carácter propio. Su historia resulta interesante, su propuesta jugable funciona y ofrece alrededor de diez horas de experiencia intensa. Aunque su dificultad y algunos problemas técnicos pueden no ser del agrado de todos, es una propuesta recomendable para los aficionados al género que buscan algo distinto en lo estético y exigente en lo jugable.
