Death Stranding 2 apenas cumplirá un año desde su lanzamiento en PS5, pero la versión para PC ya está a la vuelta de la esquina: llegará el 19 de marzo. El juego, que en consola destacó por su belleza visual, podría parecer exigente en PC; sin embargo, sus especificaciones oficiales cuentan otra historia. Sony ha publicado requisitos mínimos y recomendados que resultan sorprendentemente accesibles. Para correr el juego en 1080p, con ajustes bajos y a 30 fps, basta con una Nvidia GeForce GTX 1660 o una AMD Radeon RX 5500 XT. Son tarjetas que ya tienen varios años en el mercado, lo que abre la puerta a una gran base de jugadores.

Quienes busquen mayor calidad tampoco necesitarán un monstruo de hardware. El estándar recomendado apunta a una RTX 3070 o una Radeon RX 6800, capaces de ejecutar el título en 1440p, con ajustes altos y a 60 fps. Incluso en el extremo superior, los requisitos se mantienen “humildes” para los estándares actuales: una RTX 4080 sería necesaria solo para exprimir el juego en 4K.
El estudio Nixxes, responsable del port, ha añadido además un “portable preset” que optimiza la experiencia en dispositivos como Steam Deck o Xbox Ally X. Y aunque el juego no utilizó ray tracing en PS5 Pro, la versión de PC incluirá soporte para tecnologías de escalado como DLSS, XeSS, FSR y el Pico upscaler de Guerilla, lo que promete un rendimiento flexible y escalable.
En un panorama donde los lanzamientos AAA suelen exigir hardware de última generación, Death Stranding 2 se perfila como una excepción refrescante: accesible, adaptable y listo para conectar a más jugadores en su peculiar universo.
