Desde hace años, la llamada “fatiga de superhéroes” se ha convertido en un diagnóstico recurrente para explicar los tropiezos de Marvel y DC en taquilla. Tras el fenómeno de Avengers: Endgame en 2019, Marvel no ha logrado replicar ese impacto, mientras que el DCEU se despidió sin brillo con Aquaman and the Lost Kingdom en 2023. Aunque hubo excepciones —como el éxito de Spider-Man y el fenómeno de Deadpool & Wolverine que superó los mil millones de dólares—, la narrativa dominante ha sido que el público se cansó del género.
Peter Safran, co-CEO de DC Studios junto a James Gunn, rechaza esa idea. En entrevista con The Associated Press, aseguró que nunca existió la fatiga de superhéroes, sino “fatiga de películas mediocres”. Para él, el problema no es el género, sino la falta de propuestas frescas y bien ejecutadas. “Nunca sentí que hubiera fatiga de superhéroes. Sentí que era fatiga de películas mediocres”, afirmó. “Tienes que intentar algo nuevo. Tienes que cambiar el juego un poco. La historia esencial en la que se basa Supergirl es algo cool y original y que no hemos visto antes”.
Safran señala precisamente a Supergirl como la respuesta a esa necesidad de renovación. La película, protagonizada por Milly Alcock como Kara Zor-El, introduce un tono distinto al de Superman y se inspira en el cómic Woman of Tomorrow de Tom King y Bilquis Evely. El director Craig Gillespie confirmó que la cinta transcurre completamente en el espacio, mientras Gunn la describió como una “fantasía espacial”.
La trama muestra a Kara marcada por la destrucción de su mundo, enfrentando a Krem of the Yellow Hills (Matthias Schoenaerts) y compartiendo pantalla con Jason Momoa como Lobo. En su viaje, busca salvar a Krypto el Superperro de un veneno mortal, mientras lidia con su propia oscuridad.
