Capcom decidió sorprender a la comunidad de Resident Evil con un giro inesperado. En lugar de traer de vuelta el clásico modo Mercenaries, la compañía lanzó de manera discreta un nuevo minijuego para Resident Evil Requiem: “Leon Must Die Forever”. Disponible tras completar la campaña principal y actualizar el juego, este modo roguelike propone una serie de niveles con enemigos familiares, escenarios icónicos y un sistema de armas y habilidades aleatorias. El objetivo final es alcanzar a Victor, el jefe definitivo de Requiem, pero con una advertencia clara: la muerte es permanente.
Los niveles siguen un orden cronológico que lleva al jugador desde la calle principal de Wrenwood, pasando por el Care Center, hasta llegar a Raccoon City. A medida que se avanza, los enemigos se vuelven más duros, aunque los jugadores pueden completar desafíos para obtener créditos y mejorar su equipo. Capcom describe la experiencia con un guiño narrativo: “Grace llegó a casa sana y salva, pero Leon todavía tiene trabajo por hacer. Usa sus habilidades mejoradas para completar este minijuego lo más rápido posible”.
La comunidad había asumido que el nuevo contenido sería una versión renovada de Mercenaries, el modo tradicional de la saga que permite controlar distintos personajes en combates por oleadas. Sin embargo, Capcom mantuvo el secreto hasta el lanzamiento, y por ahora no hay indicios de que Requiem vaya a recibir esa modalidad.
El estudio sí confirmó que trabaja en un nuevo DLC de historia, aún en desarrollo, que podría ampliar el elenco con figuras como Ada Wong o Chris Redfield y resolver el misterio del anillo de Leon. Mientras tanto, Requiem sigue consolidando su éxito: con más de 7 millones de copias vendidas, Capcom incluso elevó sus previsiones de ganancias para el año.
