La reestructuración interna dentro de los estudios de Sony ha alcanzado un punto crítico. Hermen Hulst, director ejecutivo de PlayStation, confirmó que Bungie sufrirá una reducción «significativa» en su plantilla laboral. Esta dolorosa medida afectará directamente a la gran mayoría del equipo responsable de Destiny y a varios integrantes enfocados en Marathon, el actual shooter de extracción de la compañía.
La drástica decisión llega tras el cese definitivo de nuevo contenido para Destiny 2 y un rendimiento comercial que no logró convencer a los altos mandos. A través de un comunicado oficial en redes sociales, los líderes de Bungie asumieron la responsabilidad del panorama actual:
«Con gran tristeza, anunciamos una reducción de personal a medida que reorganizamos Bungie. Como líderes de Bungie, pasados y presentes, reconocemos que Destiny 2 no cumplió con las expectativas durante los últimos años. Tras nuestra actualización final de contenido para Destiny 2, y con nuestros proyectos futuros aún en fase inicial de incubación, lamentablemente no podíamos seguir operando con nuestro tamaño anterior.»
Aunque Sony adquirió a los creadores de Halo en 2022 por un valor de 3,600 millones de dólares —en una época donde los juegos como servicio eran la máxima prioridad de la empresa—, la estrategia ha dado un giro radical. El recorte no solo impactará a Bungie (que contaba con unos 850 empleados hasta 2024), sino también a un sector menor del personal de apoyo de PlayStation. Paralelamente, reportes del periodista Jason Schreier de Bloomberg señalan que Justin Truman, el actual director del estudio, dejará su puesto en medio de la crisis.
