La historia de este título sigue a dos personajes: Slade, un joven reservado y protector, y Rias, una chica alegre y un poco impulsiva. Ambos regresan a su ciudad natal, Hallfein, para descubrir la verdad sobre un misterio ocurrido hace 12 años, cuando una catástrofe destruyó gran parte de la ciudad y desapareció la mayoría de sus habitantes. Ahora, con los trabajos de reconstrucción en marcha, Rias busca también reabrir la tienda de su abuelo. Pronto, ambos descubrirán que el destino los ha unido, ya que ninguno podría avanzar en su investigación sin la ayuda del otro, y el juego nos permite alternar entre ellos, aprovechando sus habilidades únicas.

Slade y Rias se complementan entre sí, lo que se hace evidente en las escenas narrativas y la interacción con otros personajes, incluidos varios aventureros de entregas anteriores de la saga Atelier. Algunos aparecen brevemente, mientras que otros se unen a nuestra partida, ofreciendo a los fans una dosis de nostalgia y observando la evolución de los protagonistas. El sistema de juego mantiene el núcleo clásico de la saga: explorar, recolectar ingredientes y crear objetos mediante alquimia. La exploración abarca varias zonas del continente Lantarna y las rutas dimensionales, que transportan a lugares lejanos y misteriosos.

Aunque no es un mundo abierto como en Atelier Yumia, cada área tiene su encanto, y los combates por turnos son dinámicos, añadiendo la mecánica de defensa que permite reducir el daño si se ejecuta con precisión. Las animaciones de combate son vistosas, y se pueden acelerar para ahorrar tiempo al farmear ingredientes. En su taller, los ingredientes recolectados se transforman en objetos que se pueden equipar o vender en la tienda. La alquimia requiere descubrimiento y experimentación, y aunque el juego ofrece pistas, encontrar la combinación correcta puede ser un proceso largo y desafiante. La narrativa incluso bloquea temporalmente el avance si no se cumplen ciertos pasos de la alquimia, lo que asegura que los jugadores experimenten el juego tal como fue diseñado.

La reconstrucción de Hallfein es el segundo pilar del juego. Con la ayuda de hadas juguetonas, los jugadores gestionan su tienda y reinvierten las ganancias para restaurar la ciudad. A medida que se mejora la ciudad, se abren nuevos comercios y aumentan los ingresos, aunque la ciudad nunca se siente muy viva, con pocos NPCs circulando. La gestión de la tienda es sencilla: los objetos se colocan en estanterías y se venden automáticamente al abrirla, con recompensas limitadas a pequeñas escenas. Todas las mecánicas están interconectadas: para progresar, hay que combinar recolección, alquimia y reconstrucción de la ciudad. Esto refuerza la sensación de jugar la experiencia completa, sin atajos, y garantiza que los combates sean significativos, especialmente si las mejoras de los personajes son insuficientes.
Atelier Resleriana cuenta solo con doblaje japonés, lo que puede ser un inconveniente para algunos, especialmente durante diálogos rápidos, aunque el doblaje es de calidad. Visualmente, los personajes destacan por su detalle, mientras que los entornos son más discretos. La música es adecuada, pero en ciertas situaciones no siempre encaja perfectamente. A nivel técnico, el juego es estable y fluido, con apenas un pequeño fallo solucionable mediante el viaje rápido, una función muy apreciada en la experiencia general
The Review
Atelier Resleriana: The Red Alchemist & the White Guardian
Atelier Resleriana ofrece una combinación sólida de alquimia clásica, exploración y reconstrucción de ciudad, con personajes carismáticos y una narrativa que recompensa la paciencia y la dedicación del jugador.
