Atomic Heart ha sido denominado desde sus primeros avances como “la respuesta rusa a Bioshock”. La comparación no es en vano, ya que ambos comparten varios puntos en común: un mundo distópico, un protagonista con poderes especiales y una figura que lo guía a lo largo de la aventura. Sin embargo, en esta ocasión, los desarrolladores de Mundfish decidieron añadir un nuevo giro a la historia, con un elemento faltante que de alguna manera completaba la fórmula: una ciudad submarina. Con la llegada del tercer DLC, Enchantment Under the Sea, esa brecha finalmente se ha cerrado. Vamos a descubrir qué ofrece esta expansión en detalle.

Antes de sumergirnos en el contenido del DLC, recordemos lo que ofrece el juego principal. El protagonista, Sergey “P-3” Nechayev, es un agente entrenado que, por accidente, se encuentra atrapado en medio de una rebelión de máquinas inteligentes. Su misión es atravesar un complejo de alta tecnología y evitar que los robots desaten una catástrofe global. En esencia, una trama clásica de ciencia ficción distópica. Nechayev no está desarmado ante el desafío. A su disposición tiene un variado arsenal de armas, además de un guante soviético capaz de generar poderosos ataques electromagnéticos y cinéticos. Este guante también le permite congelar a los enemigos, lo que resulta ser una herramienta bastante útil en combate. La jugabilidad se centra principalmente en explorar pasillos, resolver acertijos y enfrentarse a enemigos individuales, lo que da lugar a algunos combates exigentes, aunque la mayoría de las veces nos enfrentamos a retos lógicos que requieren algo de ingenio.

La expansión Enchantment Under the Sea
En cuanto al DLC Enchantment Under the Sea, este sigue la trama de Trapped in Limbo, donde Nechayev se encuentra con su esposa Ekaterina, quien ahora lo acompaña mediante el guante. Juntos, deben detener al villano KHRAZ. Si bien la segunda expansión no logró impresionar demasiado, dejando dudas sobre las futuras actualizaciones, Enchantment Under the Sea presenta algunos elementos más destacables. Lo más memorable de este DLC son las interacciones entre Nechayev y Ekaterina. Los diálogos entre el rudo mayor y su esposa, que tiene un tono mucho más elegante, crean situaciones cómicas. Esta relación contrasta con el humor del juego base, que muchas veces se sentía forzado y sin mucha gracia.

Aunque el ambiente submarino hace referencia a Bioshock y su alegoría sobre el consumismo y el capitalismo, en Atomic Heart este solo sirve como un telón de fondo. La ciudad submarina no tiene la misma carga filosófica ni simbólica que Rapture en Bioshock, sino que se limita a ser un escenario más para los combates. Aunque es un guiño a los fanáticos de los juegos immersive sim, carece de la profundidad temática que muchos esperaban. El DLC introduce un par de nuevas armas y habilidades que enriquecen la experiencia de juego. Desde el comienzo, Nechayev obtiene el Rombotuono, un martillo que, aunque no se distingue demasiado del arsenal base, tiene un ataque devastador que consume energía. También se suma el Kuzmich, un rifle de doble cañón KZMI-4 que, con su gran poder de fuego y lanzagranadas, se convierte en una de las armas más útiles.

A nivel de habilidades, la expansión agrega nuevas capacidades. Ekaterina, en su rol de gemela, usaba hoces doradas, y ahora esas armas se proyectan fuera del guante, lo que permite a Nechayev moverse por los escenarios aferrándose a objetos y enemigos usando un gancho llamado La Frusta. Esta habilidad es útil para algunos rompecabezas, aunque su uso está limitado a ciertos escenarios, lo que restringe su potencial. Además, se incorpora la habilidad Incendio, que permite lanzar bolas de fuego, ideal para enfrentar las oleadas de enemigos que nos aguardan en el DLC. Los enemigos, por cierto, incluyen no solo nuevos robots y anfibios, sino también cangrejos, algunos de los cuales tienen tamaños impresionantes y un comportamiento que recuerda a un problema persistente del juego: los enemigos pueden atrapar a Nechayev en rincones y derribarlo repetidamente. Es sorprendente que Mundfish no haya abordado este problema en el DLC, ya que esto puede resultar frustrante para los jugadores.
Visualmente, Atomic Heart sigue luciendo impresionante. Los años de desarrollo se reflejan en la mejora de las texturas y en unas primeras cutscenes que son visualmente sorprendentes. Aunque el resto del juego se desarrolla en espacios cerrados, lo que limita las vistas panorámicas, las secciones exteriores breves permiten disfrutar de un entorno distinto. En cuanto a la música, la banda sonora es otro de los puntos fuertes. Ayuda a crear una atmósfera única, y al igual que en Bioshock Infinite, la inclusión de temas más modernos tiene sentido dentro de la trama, lo que aporta coherencia al ambiente sonoro del juego.
The Review
Análisis de Atomic Heart: Enchantment Under the Sea
Enchantment Under the Sea ofrece una experiencia de tres horas que, aunque lineal y con entornos algo monótonos, se siente más concentrada y menos dispersa que el juego base. Las secciones bajo el agua aportan algo de frescura, pero el ritmo y la acción siguen siendo agradables, incluso si la expansión no ofrece una profundidad temática tan rica como algunos podrían haber esperado. Las interacciones cómicas entre Nechayev y Ekaterina son un toque de humor que, al menos, logra hacer sonreír a los jugadores.