Dark And Deep es un juego de acción en primera persona con un ritmo sumamente lento, que nos introduce en un mundo alternativo plagado de monstruos, recuerdos y acertijos. Su creador, Walter Woods, apuesta por un estilo gráfico que recuerda a Kingdom of the Dead, influenciado por las ilustraciones del artista francés, y una trama que, aunque con potencial, se ve opacada por una falta total de emoción y tensión. La principal característica del juego es el desconcierto que genera en el jugador: rara vez lograremos sumergirnos en el mundo del juego, y esto se debe en gran parte a un ritmo de juego excesivamente pausado y a veces torpe. El movimiento de nuestro personaje se siente tosco, los diálogos son repetitivos y aburridos, y los eventos que ocurren a lo largo de la partida no despiertan ninguna sensación de adrenalina. El juego transmite más la sensación de estar leyendo un libro técnico que de estar viviendo una experiencia interactiva.

Este problema no sería tan grave si Dark And Deep no se presentara como un juego de terror centrado en acertijos y exploración. En cuanto a los puzzles, el juego cumple con lo prometido, pero en lo que respecta al terror, no consigue generar ningún tipo de miedo. No basta con introducir monstruos que solo podemos ver a través de ciertos marcos para crear tensión (especialmente cuando sus pasos son predecibles y siempre siguen el mismo patrón). No hay momentos que nos hagan saltar ni escenas realmente aterradoras. En cuanto a la exploración, no podemos decir que haya tal cosa: caminar por interminables pasillos o saltar de plataforma en plataforma siguiendo una ruta predefinida no es lo mismo que explorar un mundo abierto.

Sin embargo, los problemas de Dark And Deep no se limitan solo a la jugabilidad. Desde un punto de vista técnico, el juego presenta varios fallos notables. Las transiciones entre secuencias son abruptas y carecen de disolvencias o interludios. Además, cuando morimos a manos de monstruos invisibles, el juego simplemente recarga el último punto de control sin darnos ninguna explicación sobre lo que acaba de suceder. Los tiempos de carga son excesivamente largos, y aunque podemos reasignar los controles, los cambios no se guardan, por lo que cada vez que reiniciamos el juego debemos perder tiempo repitiendo el proceso. En algunos momentos, el personaje parece tener manos flotando en el aire sin brazos, como si fuera un juego de realidad virtual, lo que rompe la inmersión. Estos problemas, aunque no imposibilitan por completo la jugabilidad, son fallos técnicos que deberían haberse resuelto antes del lanzamiento. En cuanto al gameplay, Dark And Deep alterna entre momentos aceptables y otros que realmente necesitan revisión.

La historia, que es el motor que guía nuestro avance, resulta totalmente prescindible. A pesar de la idea básica interesante, no hay ningún elemento narrativo que logre captar nuestra atención, y los diálogos, además de ser vacíos, muchas veces resultan molestos al hacernos perder tiempo innecesario. A pesar de estos fallos, el esqueleto del juego es funcional, aunque algunas implementaciones son bastante torpes. Por ejemplo, los coches que pasan a nuestro lado sin mover las ruedas, o el hecho de que nuestro personaje no gire la cabeza cuando está en un coche durante ciertos interludios, son detalles que, aunque menores, afectan la experiencia general. A nivel de jugabilidad, la sensación espacial es correcta y no se perciben problemas graves con la profundidad o los movimientos. Los acertijos, por otro lado, no requieren grandes habilidades creativas; incluso personas con poca experiencia en este tipo de juegos, como yo, pueden superarlos sin mayores problemas, aunque los consejos dentro del juego a menudo resultan más confusos que útiles.
Dark And Deep no nos dio razones suficientes para continuar jugando más allá de la necesidad de reseñarlo. A pesar de su intento de crear una atmósfera única, el juego resulta poco atractivo desde los primeros minutos. Se siente más como un proyecto amateur, un experimento a medio hacer que podría sentar las bases para futuras producciones de Walter Woods. Bajo esa perspectiva, la crítica podría ser más indulgente; sin embargo, el precio de lanzamiento de Dark And Deep es completamente injustificable: casi veinte euros por un juego que no ofrece lo que promete y que tiene una duración de apenas 3-4 horas.
The Review
Dark and Deep
Dark And Deep es un título que, a pesar de contar con una propuesta interesante y un estilo gráfico único, no logra cumplir con las expectativas ni en términos de jugabilidad ni en su impacto emocional. Su ritmo excesivamente lento, la falta de interacción significativa con el mundo del juego, y la carencia de momentos realmente aterradores hacen que se quede corto en cuanto a su objetivo de ofrecer una experiencia de terror y exploración. Los fallos técnicos, como los tiempos de carga largos, las transiciones abruptas y los errores en la animación, refuerzan la sensación de que el juego no está completamente pulido.