choes of the End es un juego de aventura lineal que nos pone en los zapatos de Ryn, una vestigial capaz de canalizar una antigua magia, cuya misión será enfrentarse al imperio para rescatar a su hermano Cor. La historia se desarrolla a lo largo de diez capítulos relativamente cortos, encadenados uno tras otro, dejando muy poco espacio para explorar el rico mundo de Aema que nos rodea. El inicio del juego nos introduce lentamente en su universo, acompañados de Cor en un primer paseo que sirve para aprender las mecánicas básicas: progresión, combates y resolución de acertijos. Estas mecánicas se repetirán a lo largo de toda la aventura, aunque se introducen variaciones tras desbloquear nuevos poderes en capítulos posteriores, lo que permite abordar los acertijos de formas diferentes.

Pronto nos uniremos a Abram, un erudito y explorador que nos ayudará a recorrer los puntos clave de Aema para encontrar a nuestro hermano y vengarnos del imperio. El viaje, aunque breve, se convierte en un espectáculo visual constante. En el camino enfrentaremos obstáculos bloqueados por nécrolita o ruinas antiguas, que solo podremos superar combinando nuestra magia con los poderes de nuestro acompañante. Aunque el juego permite encontrar algunos cofres y notas que amplían la historia y ofrecen experiencia para mejorar las habilidades de Ryn, el mundo se siente vacío. La exploración es limitada y hay apenas una decena de cofres por capítulo, haciendo que completar la aventura en la dificultad predeterminada tome menos de diez horas. Para los jugadores que buscan un desafío, incluso se puede desbloquear un trofeo al terminar en ese tiempo.

El sistema de combate es sencillo, casi demasiado: con la espada, Ryn puede encadenar ataques según las habilidades desbloqueadas, pero los enfrentamientos se sienten rígidos y poco gratificantes. La verdadera chispa la aportan sus poderes mágicos, que permiten lanzar enemigos, drenar su vida o crear vortices, resultando cruciales en combates contra múltiples adversarios. Abram también juega un papel importante: su magia eléctrica puede aturdir enemigos, potenciar nuestra espada o ayudarnos a sobrevivir en momentos críticos. La combinación de habilidades de Ryn y Abram también es esencial para resolver los acertijos, desde mover objetos para crear plataformas hasta manipular esferas o activar mecanismos a distancia. Sin embargo, algunas soluciones de los acertijos requieren saltos o maniobras demasiado exigentes, frustrando la experiencia en ciertos puntos.

Visualmente, Echoes of the End es impresionante. Los paisajes y ruinas de Aema reflejan la majestuosidad de Islandia, con panoramas que quitan el aliento. Lamentablemente, el mundo se siente deshabitado: pocos animales, un bestiario limitado y la linealidad de la aventura hacen que explorar sea poco gratificante. La historia, aunque interesante, no logra enganchar del todo, y los personajes, especialmente Ryn, carecen de profundidad, mientras que Abram aporta algunos momentos memorables. Los jefes, aunque visualmente impactantes, son escasos. A nivel técnico, el juego ha mostrado problemas de rendimiento y algunos cierres inesperados, aunque el estudio ya trabaja en un parche para solucionarlos.
The Review
Echoes of the End
Echoes of the End es una propuesta que brilla por su apartado visual y la ambientación de Aema, ofreciendo paisajes y ruinas realmente espectaculares. Sin embargo, el juego flaquea en su jugabilidad: combates poco inspirados, acertijos a veces frustrantes y una historia que no deja una huella duradera. Es un primer viaje prometedor para Myrkur Games, pero deja la sensación de que el estudio se centró más en el espectáculo visual que en la experiencia de juego.
