Lost Records: Bloom & Rage, la nueva aventura gráfica de los creadores de Life is Strange, podría resumirse en cuatro chicas y una videocámara. Este juego se presenta como un secuestro espiritual de DON’T NOD, con una historia protagonizada por mujeres que invita a la reflexión y a sumergirse en su microcosmos. Si buscas acción intensa, este título no es para ti. Su ritmo pausado, centrado en los recuerdos y los diálogos, requiere paciencia y disposición para disfrutarlo.

La narrativa de Lost Records se desarrolla en dos líneas temporales: una en el presente, en 2022, y otra en el pasado, en 1995. En este último, el escenario es Velvet Cove, un pintoresco pueblo del estado de Michigan rodeado de bosques y lagos. La protagonista, Swann, una chica de 16 años con una videocámara busca capturar la belleza de lo cotidiano, pero se enfrenta a la realidad de ser una “outsider” en su entorno, al igual que sus amigas Kat, Autumn y Nora, cada una con su propio carácter y sueños. A lo largo de la historia, los lazos de amistad entre ellas se desarrollan en un ambiente relajado, donde el verano, la música y las fogatas se convierten en el marco perfecto para sus vivencias. Sin embargo, el juego también nos lleva al presente, donde Swann regresa a Velvet Cove para reencontrarse con sus viejas amigas. Entre ellas flota una sensación de melancolía, el miedo a enfrentar lo que sucedió en 1995. La trama nos invita a descubrir qué ocurrió en ese año y cómo terminó la amistad entre las cuatro chicas.





Una de las principales innovaciones de Lost Records es su enfoque en los diálogos rápidos y realistas. Swann tiene la libertad de elegir cómo interactuar con las demás, desde permanecer en silencio hasta responder de forma directa o empática. Las conversaciones se desarrollan de manera dinámica, dependiendo de las decisiones del jugador, lo que afecta las relaciones entre los personajes. Además, la opción de observar el entorno permite desbloquear nuevas respuestas en los diálogos, añadiendo una capa de profundidad a la experiencia.
Aunque la mecánica de la videocámara es central en la jugabilidad, no se trata solo de grabar momentos curiosos o paisajes. El juego utiliza esta herramienta de forma limitada, sin mucha libertad para alterar o personalizar las grabaciones. Si bien la opción de grabar y hacer zoom puede parecer interesante al principio, pronto se vuelve repetitiva y no ofrece mucha variedad. En cuanto a la jugabilidad en general, la experiencia es tranquila y carece de grandes giros o desafíos que rompan el ritmo.
En términos estéticos, Lost Records destaca por su atmósfera nostálgica, evocando los años 90 con sus colores y escenarios. Los personajes tienen un diseño detallado, especialmente en los ojos, que transmiten emociones de manera efectiva. Sin embargo, el juego sufre de algunos problemas técnicos: animaciones algo rígidas, errores de carga en texturas y algunos fallos de dirección, como personajes mirando hacia el lado equivocado.
The Review
Lost Records: Bloom & Rage
Al final de nuestra prueba, nos encontramos a mitad de la historia, ya que Lost Records: Bloom & Rage está dividido en dos partes, y la segunda llegará en abril de 2025. Esta primera parte nos dejó con sensaciones mixtas: la narrativa es cautivadora y los personajes resultan entrañables, pero la jugabilidad podría haber sido más dinámica. El final de este episodio es impactante, pero aún queda mucho por resolver. Si bien el juego destaca por su atmósfera y sus personajes realistas, la falta de variación en la jugabilidad y algunos problemas técnicos dejan una sensación de que lo mejor aún está por venir.