Después de casi 20 años, Katamari Damacy regresa con Once Upon A Katamari, retomando la locura de Keita Takahashi con su elenco icónico, música hipnótica y el gameplay pegajoso que caracteriza a la serie. En esta entrega viajamos a través de distintas eras geológicas para corregir otro de los desastres causados por el egocéntrico Re del Cosmo, utilizando la icónica bola adhesiva, el Katamari, para recoger todo tipo de objetos y aumentar su tamaño hasta cumplir los objetivos de cada misión.

El núcleo del juego sigue intacto: mecánicas simples pero exigentes que requieren precisión y rapidez, mezcladas con un diseño de niveles ingenioso y divertido. Cada era histórica propone desafíos distintos, con cientos de objetos que se adaptan a la temática del entorno. A lo largo de la aventura, se introducen “superpoderes” temporales que aceleran la recolección de objetos y facilitan cumplir los objetivos de manera más eficiente. El control del Katamari puede resultar complejo al principio, pero ofrece dos configuraciones: una clásica con ambos sticks y otra simplificada con uno solo, ideal para familiarizarse con los movimientos. La progresión se nota rápidamente y permite volver a niveles ya completados para mejorar récords o recolectar objetos especiales, como coronas doradas, personajes adicionales o elementos ocultos.

La rejugabilidad es alta, y se complementa con la modalidad multiplayer KatamariBall, un minijuego competitivo en arenas donde hasta cinco jugadores compiten por crear la bola más grande mientras esquivan obstáculos y recolectan objetos. En esta nueva entrega, es posible jugar con 68 primos del Principe, personalizables en un editor que permite crear personajes únicos a medida que avanzamos en la campaña. La nave del Principe funciona como hub central, desde donde se accede a los niveles principales y sus misiones, ofreciendo un conjunto de contenido single-player sólido y un multijugador sencillo pero entretenido.

Visualmente, Once Upon A Katamari mantiene un estilo simple y colorido, casi infantil, que se adapta perfectamente al juego. La cámara ha mejorado respecto a entregas anteriores, aunque puede resultar imperfecta en escenarios caóticos o estrechos. La banda sonora sigue siendo uno de los grandes atractivos: temas pop-beat hipnóticos y riffs pegajosos, combinando composiciones nuevas con clásicos de la serie que permanecen eternamente memorables.
The Review
Once Upon A KATAMARI
Once Upon A Katamari vuelve a las raíces de la serie con niveles más elaborados, un gameplay tan divertido como desafiante y un alto factor de rejugabilidad. Es ideal para los fanáticos de siempre que buscan revivir la experiencia original, y suficientemente atractivo para quienes nunca han jugado un Katamari y buscan un pasatiempo ligero, original y diferente.
