The Knightling es un juego de acción y aventura que nos pone en la piel de un joven escudero en plena misión junto a su caballero. Sin embargo, cuando Sir Lionstone desaparece de manera misteriosa, el aprendiz se ve obligado a armarse de valor, apoyarse en un escudo mágico y emprender un viaje para encontrarlo… y quizá convertirse en el héroe que su pueblo necesita. Antes de iniciar la travesía, el juego nos pide elegir entre tres niveles de dificultad.

En los primeros compases acompañamos a nuestro caballero para aprender las mecánicas básicas: saltar, abrir cofres, resolver enigmas sencillos o curarnos. Pero una vez que Lionstone desaparece, la búsqueda comienza de verdad. Por fortuna, su escudo queda en nuestro poder y se convierte en un aliado indispensable. Tras informar a la reina de lo ocurrido, recibiremos la misión oficial de seguir la pista de nuestro maestro. La aventura se desarrolla en un mundo semiabierto lleno de caminos, secretos y obstáculos. Para avanzar deberemos completar misiones principales que nos lleven a descubrir nuevas pistas, muchas de ellas ligadas a resolver acertijos ingeniosos. El escudo, por supuesto, juega un papel central: no solo sirve para protegernos o atacar, también desbloquea habilidades especiales como derribar muros, planear, deslizarse o rodar a gran velocidad.

A lo largo del viaje conoceremos distintos personajes que solicitarán nuestra ayuda. Estas misiones secundarias suelen ser simples desde carreras contrarreloj hasta encontrar objetos perdidos pero aunque no son obligatorias, recompensan con recursos útiles y sirven para dar variedad al recorrido. El combate ocupa un lugar clave. Nuestro escudo nos permite realizar ataques directos, contraataques y defensas precisas. Frente a enemigos más resistentes, será necesario aturdirlos con una buena parada y luego ejecutar una secuencia rápida para romper su guardia antes de rematarlos. Los jefes, en cambio, requieren paciencia, esquivar bien sus embestidas y aprovechar los momentos justos para contraatacar.

En lugar de ganar experiencia tradicional, el juego premia con tres tipos de objetos importantes: Méritos de escudero, que desbloquean nuevas técnicas; piezas y pernos, útiles para mejorar el escudo; y marcas especiales que pueden canjearse con mercaderes para revelar en el mapa cofres y otros puntos de interés. En el apartado artístico, The Knightling brilla con fuerza. Desde la majestuosa ciudad de Clesseia hasta sus alrededores, todo está representado con un estilo colorido y lleno de detalles, capaz de enamorar a primera vista. Lástima que la banda sonora no mantenga el mismo nivel, ya que tiende a volverse repetitiva. Aun así, la experiencia visual es tan potente que logra sostener el encanto del viaje.
The Review
The Knightling
The Knightling es una grata sorpresa. Su ritmo es dinámico, su protagonista resulta entrañable y las pruebas que enfrentamos mezclan acción, exploración y acertijos de manera equilibrada. Una pequeña joya que, sin duda, conquistará a quienes se animen a vivir esta aventura caballeresca.
