La saga TRON de Disney, con una historia que arranca en 1982 y se extiende hasta la próxima película TRON: Ares, ha sabido construir un universo digital fascinante, ideal para los videojuegos. TRON: Catalyst, lanzado recientemente, se presenta como una secuela directa de la novela visual TRON: Identity (2023), pero con una propuesta propia que combina narrativa y acción desde una perspectiva isométrica. Nos ponemos en la piel de Exo, un programa mensajero que, tras un atentado que la deja dañada, queda atrapada en un mundo dominado por la facción Core, que controla casi toda la red conocida como el Raster. Para sobrevivir, debe escapar de la prisión y la arena de combate, donde los programas considerados fuera de lugar son eliminados brutalmente para el entretenimiento público.

Exo posee una habilidad única: puede manipular el tiempo retrocediendo para evitar errores, mientras conserva memorias y datos adquiridos, lo que abre caminos alternativos y atajos en el mundo digital. Esta mecánica de “glitch” es clave tanto para resolver puzles como para sortear misiones, y se integra bien en la narrativa, aunque a veces puede generar frustraciones al obligar a repetir trayectos. El juego ofrece un glosario interno útil para entender mejor las facciones y personajes, además de contar con un sistema de señalización y mapas que facilitan la exploración, incluso en sus áreas más abiertas.

Con una cámara isométrica que otorga amplias vistas panorámicas, Catalyst captura la esencia del icónico estilo TRON: neones brillantes, colores saturados y un diseño futurista pulcro pero a veces monótono. El mundo, aunque visualmente atractivo, peca de repetitivo y minimalista en su ambientación. La banda sonora compuesta por temas cyberpunk complementa muy bien el entorno sin sobresalir excesivamente, mientras que los diálogos, mayormente sin voces fuera de las cinemáticas, obligan a invertir bastante tiempo en lectura. Las conversaciones enriquecen la inmersión al presentar las preocupaciones y conflictos de las distintas inteligencias artificiales, aunque el guion no logra darles la profundidad necesaria para crear vínculos emocionales fuertes.

El sistema de combate enfrenta al jugador contra grupos variados de enemigos, desde combatientes cuerpo a cuerpo hasta atacantes a distancia con discos y granadas. Exo cuenta con movimientos básicos como combos, paradas y ataques con disco que recuerdan a un shooter twin-stick. Sin embargo, la jugabilidad carece de profundidad táctica y variedad, volviéndose repetitiva con el tiempo. El sistema de mejoras es básico, permitiendo aumentar atributos como el tiempo para bloquear, pero sin aportar innovaciones o una sensación real de evolución.
The Review
TRON: Catalyst
TRON: Catalyst propone una experiencia visualmente llamativa y con una historia interesante, pero las limitaciones en el desarrollo de personajes, la narrativa algo plana y la jugabilidad repetitiva lastran el conjunto. Los bugs y errores técnicos, incluyendo uno crítico que obligó a reiniciar la partida tras horas de avance, empañan la experiencia. Para los fans del universo TRON y amantes del cyberpunk, Catalyst ofrece momentos disfrutables, especialmente en la exploración y su sistema de retroceso temporal. Sin embargo, quienes busquen una aventura más profunda y dinámica podrían sentirse decepcionados por la falta de variedad y el ritmo lento.
