El género soulslike se ha convertido en uno de los pilares más reconocibles del gaming moderno, en gran parte gracias al trabajo de FromSoftware, estudio que cimentó su reputación con títulos como Demon’s Souls, Dark Souls y Bloodborne. Incluso quienes no han jugado estos títulos reconocen el género por su alta dificultad, castigo constante y énfasis en el aprendizaje a través del error.
Con el paso de los años, otros estudios han adoptado y reinterpretado esta fórmula con propuestas como Lies of P, Nioh, Black Myth: Wukong o Wuchang, demostrando que la influencia de FromSoftware es innegable, aunque cada juego aporta su propio sello. Sin embargo, el propio Hidetaka Miyazaki no está del todo convencido de que su estudio haya “inventado” el género.
En una entrevista con GamesRadar+, el presidente de FromSoftware habló sobre el legado de Demon’s Souls y su impacto en el diseño de videojuegos. Miyazaki explicó que el éxito del género no provino de una invención revolucionaria, sino de entender lo que cierto sector del público estaba buscando. Antes de trabajar en Demon’s Souls, Miyazaki formaba parte del equipo de Armored Core, pero solicitó un cambio al proyecto que, en ese momento, no generaba grandes expectativas dentro del estudio. Ahí fusionó ideas de King’s Field, RPGs de acción desarrollados por FromSoftware en los años 90, con mecánicas online persistentes y el ahora icónico sistema de perder recursos al morir y recuperarlos al regresar al lugar de la caída.
Para Miyazaki, el éxito del género no radica en una invención absoluta, sino en una coincidencia entre la filosofía del estudio y una necesidad latente del mercado. Hoy, el término soulslike se utiliza para describir una amplia variedad de experiencias, pero su origen sigue ligado a una visión creativa que apostó por desafiar al jugador cuando pocos estudios estaban dispuestos a hacerlo.
