El precio estándar de los videojuegos AAA parece mantenerse estable en 2026, con un costo base de $70 dólares, pero las microtransacciones podrían ser las que sufran un aumento. Así lo señaló Piers Harding-Rolls, analista de Ampere Analysis, quien considera que las compañías distribuidoras buscarán nuevas formas de incrementar ingresos sin elevar el precio inicial de los títulos (vía TweakTown).
La industria enfrenta presiones por el aumento en los costos de producción de software y hardware, además de factores económicos como tarifas y tensiones comerciales. En 2025, compañías como Microsoft realizaron tres ajustes de precio: dos incrementos en el MSRP de Xbox Series y un aumento de USD $10 en Game Pass. Sin embargo, el precio de los juegos se ha mantenido en la base de USD $70, establecida hace apenas cinco años.
Harding-Rolls explicó: “¿Espero que las ventas de juegos base suban de nuevo en 2026? No, no lo creo. Pero ya existe cierto margen en el mercado para que títulos AAA se muevan a USD $80 si fuera necesario.” En lugar de modificar el precio de lanzamiento, las compañías podrían optar por aumentar el costo de cosméticos, paquetes y monedas digitales. Según el analista, este tipo de ajustes resulta más fácil de implementar sin generar rechazo entre los jugadores, ya que la mayoría del gasto en la industria proviene de las compras dentro de las aplicaciones.
“Como las compras dentro del juego son donde se genera la mayor parte del gasto, podría haber más inflación en esta parte del modelo de monetización.” Además, los modelos híbridos de suscripción continúan ganando terreno. Ejemplo de ello es GTA+ de Rockstar Games, que combina acceso a contenido de GTA Online con títulos clásicos del estudio.
De cara a 2026, todo apunta a que los precios base seguirán estables, pero los jugadores deberán prepararse para un posible aumento en los costos de las experiencias adicionales dentro de sus juegos favoritos.
