Gravelord es un FPS que, a pesar de estar en acceso anticipado, ya brilla con luz propia en un mercado lleno de boomer shooters. Lo que más sorprende es lo pulido que está en su estado actual: el movimiento es ágil, los disparos son satisfactorios, y los enemigos ofrecen un desafío constante. Pero lo que realmente marca la diferencia es su personalidad única, que le da un giro fresco a un género saturado de nostalgia. El protagonista de Gravelord es uno de los puntos más destacados del juego. Su actitud sombría y llena de confianza recuerda a personajes como el Doom Slayer o Duke Nukem, pero con un toque irreverente que lo hace muy suyo. A lo largo de la aventura, sus sarcásticos comentarios y su actitud audaz lo convierten en un personaje memorable que realmente te hace sentir como una fuerza imparable en el mundo del juego.



A lo largo de los niveles, el juego ofrece pequeños fragmentos de historia que se van recogiendo y que aportan algo realmente refrescante: un toque de humor absurdo y diálogos entre tu padre. Este enfoque cómico y ligero es un cambio de ritmo bienvenido en un género que a menudo se caracteriza por su atmósfera oscura y tensa. Estas pequeñas pinceladas de narrativa le dan al juego una chispa de frescura que lo diferencia de otros títulos del mismo estilo. Una de las mecánicas más intrigantes de Gravelord es la Spectral Shovel. Aunque al principio parecía una herramienta extraña, rápidamente se demuestra como un recurso útil y estratégico. Con ella, puedes moverte con rapidez entre los niveles y utilizarla de forma táctica para confundir a los enemigos. Además, en niveles horizontales, actúa como una especie de punto de control, permitiéndote avanzar sin perder el ritmo de acción. El potencial para eliminar enemigos de un solo golpe es algo que aún queda por explorar, y promete ser una mecánica clave a medida que avances.

El sistema de cartas de tarot es otro de los grandes atractivos. Estas cartas permiten modificar tu personaje y mejorar su poder, y aunque por ahora las utilizo principalmente para optimizar la salud y el control aéreo, el sistema ofrece muchas posibilidades para personalizar el juego según tu estilo. Aunque la distribución de cartas no parece aleatoria, las combinaciones que puedes crear son interesantes y pueden resultar clave para cambiar la dinámica de futuras partidas. El diseño de los niveles de Gravelord se aleja de la búsqueda de realismo y se enfoca en crear entornos abstractos, dinámicos y desafiantes. Cada nivel es una aventura por sí misma, llena de secretos y sorpresas que invitan a ser explorados. Este enfoque hace que el juego sea increíblemente rejugable, y la posibilidad de crear niveles propios con el futuro editor de niveles promete seguir extendiendo la vida útil del juego.
Aunque Gravelord tiene una base sólida, aún hay aspectos que requieren ajustes. En algunos momentos, los enemigos, especialmente los escopeteros, tienen tiempos de reacción que pueden sentirse desbalanceados, interrumpiendo la fluidez del combate. Si los desarrolladores logran refinar el ritmo de combate y pulir estas mecánicas, el juego podría alcanzar nuevas alturas. Si bien aún le queda camino por recorrer, tiene un potencial impresionante y podría estar en el camino correcto para convertirse en un título icónico del género.
The Review
GRAVELORD
Si eres fan de juegos como Doom, Quake o Prodeus, Gravelord es un juego que debes probar. Ofrece una jugabilidad frenética y divertida, con mecánicas innovadoras y un protagonista memorable. Aunque está en acceso anticipado, su potencial es claro, y con algunas mejoras, podría posicionarse como uno de los grandes dentro del género. Si buscas un shooter clásico con un toque moderno y un estilo propio, Gravelord tiene todo para ser tu próxima adicción.