Los juegos de rol suelen girar en torno a grandes guerras, historias épicas de heroísmo y leyendas marcadas por amenazas oscuras. Sin embargo, algunos RPG prefieren no arrojar al jugador en medio de dragones o escenarios apocalípticos, sino invitarlo a un mundo más cercano, lleno de personajes imperfectos, humanos, con virtudes y defectos. Esoteric Ebb saluda al primer grupo, pero en esencia pertenece completamente al segundo. No nos esperan escenas de batalla grandilocuentes en este juego. En su lugar, nos encontramos inmersos en una aventura que oscila entre lo absurdo y lo épico, poblada por personajes excéntricos, diálogos irónicos interminables y un mundo que esconde pequeñas historias en cada rincón.

La historia comienza con nuestro personaje, Cleric, despertando en una morgue. No recordamos con claridad cómo llegamos allí; nuestra memoria está fragmentada, incompleta. Sin embargo, algunos vestigios nos apuntan hacia un evento importante: una misteriosa explosión en una casa de té que debe ser investigada. Todo esto ocurre en una ciudad que, por primera vez en su historia, celebrará elecciones en cinco días, en medio de una creciente tensión política. Este inicio, sencillo pero efectivo, nos lanza directamente al núcleo del misterio. A medida que avanzamos, queda claro que Esoteric Ebb se aleja de la clásica lucha entre el bien y el mal típica del género. En su lugar, propone explorar ideologías, obsesiones, motivaciones y visiones del mundo de sus personajes.

Este enfoque transforma la narrativa en un conflicto de ideas y personalidades, donde las decisiones del jugador y sus consecuencias son el eje principal de la experiencia. Las relaciones entre personajes refuerzan esta estructura, especialmente la dinámica entre Cleric y su acompañante, el goblin Snell, cuya interacción define el tono entre lo serio y lo cómico, aportando profundidad y coherencia al relato. El mundo del juego también destaca por su carga política. Las distintas facciones no son un simple decorado, sino pilares fundamentales de la construcción del universo. Las ideologías chocan, se discuten y se viven, haciendo que la narrativa gane en capas y complejidad. Esoteric Ebb deja claro que cualquier postura, incluso la aparente neutralidad, es en sí misma una posición política, y refleja cómo nuestras elecciones pueden ser aceptadas, rechazadas o incluso bloqueadas por otros.

Uno de los mayores logros del juego es su escritura. Está repleto de diálogos, textos, libros y fragmentos de historia que invitan a ser leídos. Los personajes son extraños pero memorables, y el humor surge de manera orgánica, naciendo de las situaciones y de la propia naturaleza de los personajes, sin sentirse forzado. En un mismo momento puedes reírte y, acto seguido, encontrarte inmerso en una reflexión filosófica inesperada. Este manejo del ritmo es uno de sus mayores aciertos. Además, el juego incorpora elementos de reflexión psicoanalítica y existencial que elevan aún más la experiencia. No es raro encontrarse participando en debates que cuestionan ideas asociadas a Freud o Jung, o enfrentarse a dilemas complejos que invitan a la introspección. Estas situaciones no solo hacen pensar al jugador, sino que refuerzan la identidad única del juego, combinando profundidad intelectual con su característico humor.

En cuanto a su estructura, Esoteric Ebb opta por una ciudad densa y llena de vida en lugar de un mundo abierto gigantesco. Cada rincón puede ofrecer una historia, un personaje interesante o una situación inesperada. Este diseño mantiene vivo el sentido de exploración y evita que el jugador se sienta perdido o sin rumbo. Las misiones, por su parte, no se presentan como una simple lista, sino que se integran de forma natural en la narrativa, conectándose entre sí como piezas de una investigación. El sistema del juego bebe directamente de los RPG de mesa. La creación de personaje se basa en atributos clásicos como fuerza, destreza, constitución, inteligencia, sabiduría y carisma, cada uno con efectos tanto en la jugabilidad como en los diálogos. Las tiradas de dados determinan el éxito o fracaso de acciones, incorporando además modificadores por equipo. Este enfoque, claramente inspirado en juegos de rol tradicionales, está adaptado para favorecer una experiencia centrada en la narrativa.

Un detalle especialmente interesante es que cada atributo tiene una “voz interna” que interactúa con el jugador. Estas voces participan en los diálogos, sugieren acciones o advierten de posibles consecuencias, convirtiendo las estadísticas en elementos activos de la experiencia. Esto añade una capa adicional de profundidad y refuerza la sensación de estar interpretando realmente a un personaje. A nivel visual, el juego no busca el realismo técnico, sino un estilo artístico que recuerda a las ilustraciones de los manuales de rol de mesa. Este enfoque estilizado encaja perfectamente con su identidad y refuerza su conexión con sus raíces. La música, por su parte, acompaña con discreción, manteniendo el tono adecuado sin interferir en los momentos más narrativos.
Sin embargo, no todo es perfecto. El juego carece completamente de doblaje, y tampoco cuenta con una amplia variedad de idiomas. Estas limitaciones, comprensibles dada la escala del proyecto, pueden afectar la experiencia, especialmente considerando la enorme cantidad de texto. Detrás de Esoteric Ebb se encuentra un desarrollo sorprendente: fue creado durante ocho años por un solo diseñador, Christoffer Bodegård. Su objetivo era fusionar el espíritu de clásicos del rol narrativo con una experiencia moderna, y el resultado demuestra una dedicación excepcional. El juego cuenta con más de un millón de palabras escritas, una cifra impresionante que refleja el esfuerzo y la pasión invertidos.
The Review
Esoteric Ebb
Esoteric Ebb logra un equilibrio poco común dentro del género. Su escritura, su humor, su mundo vivo y su enfoque en la libertad del jugador lo convierten en una experiencia única. Aunque no es perfecto y presenta limitaciones técnicas, ofrece algo mucho más valioso: un mundo con identidad, profundidad y una fuerte carga emocional. Si te gustan los RPG centrados en la narrativa y valoras las experiencias que invitan a pensar tanto como a jugar, Esoteric Ebb es, sin duda, un título al que deberías dedicarle tiempo.
