El abrupto cierre del estudio BioWare y la cancelación de la quinta entrega de Mass Effect —supuestamente titulada Mass Effect Universe— han dejado un vacío enorme en la industria del videojuego. Sin embargo, en las últimas horas han comenzado a salir a la luz fascinantes detalles sobre lo que pudo haber sido este ambicioso RPG de ciencia ficción.
Información revelada por el creador de contenido Dantics, integrante del grupo de retroalimentación Mass Effect Council, y confirmada por fuentes directas a IGN, detalla que el proyecto buscaba devolver a la franquicia sus mayores fortalezas con una jugabilidad renovada. Fuentes de desarrollo aseguraron a IGN que la versión de prueba ya contaba con la presencia de casi todas las razas alienígenas principales de la saga.
Un agente al estilo John Wick en un universo en Guerra Fría
La historia de Mass Effect Universe se situaba 600 años después de la Guerra de los Segadores. El jugador tomaba el rol de un agente personalizable con implantes tecnológicos experimentales, descrito como una mezcla entre James Bond y John Wick. Estas mejoras permitían hackear e interactuar con el entorno en tiempo real, otorgando habilidades como ver a través de las paredes, activar trampas a distancia y ejecutar remates brutales a corta distancia.
A diferencia del conflicto masivo contra los Segadores, la galaxia se encontraba inmersa en una intrincada Guerra Fría dividida en tres grandes bloques de poder: La coalición principal: Una alianza conformada por la humanidad, los Krogan y los Batarianos.
- El Consejo: Las razas tradicionales alineadas en su propio bloque político.
- Los Geth: Consolidados como una tercera superpotencia dedicada a la construcción de megaestructuras.
Misiones con libertad táctica y romances maduros
El diseño de misiones abandonaba la linealidad para adoptar un estilo de diseño artesanal con «libertad al estilo Hitman», permitiendo abordar cada objetivo desde distintos ángulos. Además, se confirmó que los compañeros de escuadrón podían chocar ideológicamente entre sí, se mantenían las opciones de romance sin suavizar el tono y se contemplaba el regreso de Liara T’Soni, convertida en una poderosa Matriarca Asari.
A pesar del trágico desenlace del estudio por decisión de Electronic Arts, la comunidad no baja los brazos: una petición en línea para salvar el proyecto ya supera las 50,000 firmas, mientras políticos locales e inversionistas analizan opciones para rescatar el talento del estudio canadiense de forma independiente.
