La saga Halo podría estar preparando un giro inesperado en su futuro multijugador. De acuerdo con un reporte de Forbes, el proyecto conocido internamente como Tatanka —originalmente concebido como un battle royale vinculado a la campaña de Infinite— habría mutado hacia un shooter de extracción PvE, un género que ha ganado popularidad en los últimos años. La información proviene del insider Mr. Rebs, quien previamente reveló la cancelación del battle royale de Halo. Según sus fuentes, el cambio de rumbo se habría definido desde finales de 2023, aunque la confirmación oficial sigue siendo difícil debido a los recortes de personal en el estudio. El plan, al menos en ese momento, era que el próximo proyecto multijugador de Halo adoptara la fórmula de extracción, con la posibilidad de integrarse como modo dentro del siguiente título principal de la franquicia.
El género de extracción se caracteriza por desplegar a los jugadores en mapas abiertos, donde deben luchar contra enemigos, recolectar recursos y lograr escapar con vida. Algunos títulos penalizan con la pérdida del equipamiento si se falla en la extracción, mientras que otros, como Helldivers 2, apuestan por un enfoque más ligero centrado en materiales y objetivos. La idea de que Halo se sume a esta tendencia genera tanto expectativa como escepticismo. El mercado ya ha visto proyectos fallidos en este género, como Fairgames o The Cube, Save Us, que cerró apenas semanas después de su lanzamiento. Incluso propuestas de estudios consolidados, como el Marathon de Bungie, han tenido dificultades para mantener una audiencia activa.
Sin embargo, un shooter de extracción PvE podría encajar con la identidad de Halo, ofreciendo una experiencia cooperativa que combine narrativa, acción táctica y el ADN clásico de la saga. Si bien aún no hay confirmación oficial, el simple hecho de que se explore este camino abre la puerta a un futuro distinto para la franquicia, que busca reinventarse tras años de depender de actualizaciones de Infinite.
