Valve decidió poner fin a uno de los métodos más populares para recargar la billetera de Steam: las tarjetas físicas de regalo. La compañía confirmó que el programa dejará de existir en tiendas y que el stock actual será el último disponible, con fecha de agotamiento estimada para finales de 2026. Las tarjetas de Steam se introdujeron en 2012 como una alternativa para jugadores sin acceso a tarjetas de crédito, y en 2017 se expandieron al formato digital. Sin embargo, las versiones físicas se convirtieron en un blanco recurrente para estafadores, quienes convencían a víctimas de comprar una tarjeta y luego leer el código por teléfono.
Valve intentó frenar estas prácticas con múltiples medidas: trabajar con minoristas y autoridades, limitar la disponibilidad de tarjetas, añadir advertencias impresas y restringir la redención a la misma moneda de la billetera. Incluso retiró tarjetas de ciertos mercados cuando detectó actividad anómala. Pero nada fue suficiente. “A medida que hemos puesto más restricciones, los estafadores se han adaptado”, reconoció la compañía en su página de soporte. La decisión marca el final de una era para los jugadores que preferían el formato físico, ya sea por comodidad o por regalar un saldo tangible. A partir de ahora, la única opción será recurrir a las gift cards digitales, que seguirán disponibles en la plataforma.
Valve asegura que las tarjetas físicas compradas antes de la fecha límite seguirán siendo válidas y podrán canjearse sin problema. El cambio busca proteger a los usuarios y reducir el impacto de fraudes que, según la empresa, han afectado tanto a clientes de Steam como a personas ajenas al ecosistema. Con esta medida, Steam se suma a la tendencia de digitalización total en la industria, donde la seguridad y la practicidad pesan más que la nostalgia de tener una tarjeta en mano.
